Este Nobel de La Paz todos los años levanta muchas expectativas y en algunas ocasiones incluso controversias, solo tenemos que acordarnos el que se le otorgó hace dos años a Al Gore que consiguió a raíz del premio dar el espaldarazo definitivo a su polémica película sobre el cambio climático y se forró a millones con ella además de dividir a la comunidad científica que critica que el candidato a presidente no tiene evidencias científicas de lo que cuenta en su película y sus conferencias.
Polémico fue también el otorgado en 2002 a Jimmy Carter, para mayor deshonor un de los peores presidentes de EE.UU., por "sus infatigables esfuerzos durante décadas para encontrar soluciones a los conflictos internacionales, para avanzar en la democracia y los derechos humanos y por promover el desarrollo económico y social". Estos fueron los argumentos que se dieron para otorgarle el premio y curiosamente aun se desconoce cuáles fueron los conflictos que ayudó a defender, Eso sí se ofreció al gobierno de Zapatero como mediador para una "negociación directa" con los terroristas de ETA, a quienes llamó "miembros responsables de la comunidad vasca". Tiene tela.
También fue polémico el Nobel compartido en 1994 a Yasser Arafat, junto a Simon Peres e Isaac Rabin, argumentándose “sus esfuerzo por conseguir la Paz en Oriente Medio”, cosa que aún no existe, ni hubo intención honrada por ninguna de las partes y cuando Arafat fue siempre un terrorista reconocido y máximo idealista del atentado en la Olimpiadas de Munich en 1972 donde murieron 11 atletas israelíes.
Podíamos seguir con otros Nobel controvertidos otorgados a Rigoberta Menchu en 1992 "por su trabajo a favor de la justicia social” cuando se le reconoce por su cercanía a regímenes autoritarios como el castrista en Cuba, su apoyo al movimiento zapatista en México y sobre todo su cercanía al entorno etarra.
El de la keniata Wangari Maathai en 2004 también es delicado ya que el premio por "su contribución al desarrollo sostenible, a la democracia y a la paz" ha sido puesto en evidencia al haber dicho perlas como: “el virus VIH es producto de la ingeniería genética que ha sido puesto en África para castigar a los negros" o su apoyo en público a la ablación del clítoris en niñas.
Así que el premio a Obama no queda tampoco fuera de la polémica que se presenta de vez en cuando y es que "sus esfuerzos extraordinarios para el fortalecimiento de la diplomacia internacional y el desarme nuclear” que argumenta el Comité del Nobel se me antoja un poco bastante desproporcionado y tomado muy, pero que muy precipitadamente; cuando el americano aún no lleva ni un año en la casa ahuevada y en este tiempo solo tiene proyectos e intenciones, pero reconocido, reconocido, solo tenemos el viaje de Obama a El Cairo, en un intento de acercamiento al mundo musulmán y la reanudación de las negociaciones para un acuerdo entre israelíes y palestinos y la más inmediata es enviar más soldados (se cree que unos cuarenta mil) a Afganistán. Así que eso de desarme aún está por ver.
No quiero tocar el tema de Guantánamo, ya que la promesa es a dos años, pero hasta ahora solo está tomando medidas cautelares y llevando presos a otros países, pero se siguen denunciando violación de los derechos humanos en la base. El tema de Irak ya vemos como va,” ni chicha ni limoná”, la cosa sigue igual de lo mismo que hace un año.
Por tanto creo, aún a mi pesar porque Obama me cae bastante bien, que este premio es más una manera de lamer el culo al dirigente negro, o una medida de fuerza para que haga una mueca pacifista a diversos países del mundo con los que EE.UU. tiene pleitos, que son bastantes.
Otra cosa que dudo es que los generales y comandantes americanos, a los que tanto les gusta jugar a las guerras y ensayar armas nucleares, dejen que Obama se convierta en el nuevo “Pacificador del Mundo”. Si a esto le sumamos que gran parte del respaldo que tiene la economía estadounidense y el propio presidente viene de capitales judíos, que también se encuentran en peleas con medio mundo, me huele que Obama podrá cumplir pocas promesas de desarmes que llevó en su campaña electoral.
Apuesto con gran proporción de no equivocarme que este premio puede convertirse en un arma de doble filo contra Obama, de hecho incluso en su propio país gente cercana a él le ha aconsejado que no lo acepte, ya que ahora mismo se encuentra inmerso en un tremendo deterioro de imagen al haber perdido más de un 10% de la confianza de su electorado.
Lo que pienso es que si el Comité del Nobel hubiera sido inteligente, a quien tenían que haberle dado el Nobel de la Paz es al íntimo amigo de Obama, José Luis Rodríguez Zapatero que ese sí que tiene en Paz a todo los españoles. ¡¡Paz espiritual y social!!.
Quién sabe, a lo mejor rectifican.
Tiempo al tiempo





















